
"El gusto del oído y los sonidos del paladar"
son la última frontera en el universo GOURMET.
Se entra en una dimensión nueva, donde los sabores y los sonidos se abrazan, flirtean, cantan, se persiguen, se funden.
La idea del SOUNDCHEF quiere desarrollar un experimento multimedia en donde la preparación de un plato, conectada a la difusión de una alfombra sonora,
se vuelve el instrumento que trasporta al invitado al interno de una dimensión soñadora, a traves de la seducción del gusto y del oído.
Central es la sugestiva mezcla entre platos preparados y música, en donde el impulso hacia la sensibilidad se realiza involucrando los cinco sentidos,
haciendo así que el invitado se trasforme en narrador omnisciente de su experincia.
Así mismo el concepto del poyecto aspira a crear originales sinestesias entre los platos y los sonidos elegidos que los representan, uniendo la genialidad del chef CORRADO FASOLATO y la intuición musical del dj VALENTINO BORGIA, dos mentes sensibles en encontrar el equilibrio perfecto entre sonido y plato, mezclando
los ingredientes esenciales de una receta mágica sin límites de expresión.
El objetivo es el de capturar las melodías que penetran en el ambiente culinario para después cautivarlo con las notas seleccionadas en tiempo real mezclando,
con partituras estudiadas, los sabores, los perfumes, las tonalidades cromáticas.
La exaltación de la imaginación y la búsqueda del detalle, llevan a tejer la trama hacia una experiencia sensorial diferente. Un connubio hedonista capaz de
transportar a cualquiera allí donde trascienden las normas de lo real.
Intuición, sensibilidad y propensión en busca de un estímulo emotivo: son éstas las certezas de las cuales nos servimos para llegar a esa dimensión paralela
propia de la fase estética del gusto.
Cristales de notas que acompañan platos de una elevada creatividad completan ese itinerario capaz de concretizar la sensación de un sueño enrarecido
que exalta el vértigo del bocado.
La presentación de los platos aspira a satisfacer el paladar y la vista respetando, en la estética del sabor y de la multidimensionalidad de los sonidos,
las reglas de un universo cromático completamente novedoso en armonioso contraste con la melodía.
A los invitados les queda, como única responsabilidad, la búsqueda de una intimidad apasionada hoy en día rara en un momento histórico en donde el verdadero
lujo resulta ser el encontrar tiempo para dedicarlo a la emotividad.